LigaPro Ecuador

Michael Arroyo sigue la senda del Señor

Michael Arroyo, se encamino a la senda del Señor y lo hizo junto a su esposa. En la grabación también se observa a Lizandro Torres, que hace de pastor del grupo religioso Atletas del Señor.

El deportista tiene muy presente que la renovación espiritual es posible. Con una carrera de altos y bajos, el ecuatoriano demostró su talento, sin embargo, su expresión fuera de las canchas también le han valido sanciones. Desde su debut en Emelec en 2005, Arroyo, había dado de que hablar en los medios por sus movimientos explosivos y derroche de talento con la esférica. Pese a ello, su primer error data en 2007, luego dar positivo en control de doping después del encuentro entre Emelec y Deportivo Cuenca.

La Comisión Médica señaló, que el jugador había dado positivo por consumo de marihuana. Esto le valió a Michael Arroyo, dos años de suspensión dictados por la Comisión Disciplinaria de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF). Aunque, la sanción dictaba fue de dos años, tan solo cumplió seis meses de la pena.

Tras un paso por clubes nacionales (Deportivo Quito y Barcelona SC) e internacionales (San Luis, Atlante, América y Gremio), el guayaquileño regresó a Ecuador, de la mano del Barcelona SC. Lamentablemente, durante su estadía en el equipo Torero, cometió su segunda infracción disciplinaria en 2018. El uso de hidroclorotiazida, diurético prohibido por la Agencia Mundial de Antidopaje (WADA) le costó la pena de un año, aunque tan solo cumplió seis meses y los realizó en mayo de 2019. A pesar de su reiteración, al deportista nunca se le aplicó el artículo 187 de la Comisión Disciplinaria, que decreta una sanción de por vida por reincidir en la infracción.

Finalmente y luego de una acalorada disputa entre el jugador y el club. Ya es parte de los entrenamientos del Barcelona SC y está a la espera de jugar por LigaPro al mando del técnico Fabián Bustos.